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CRÓNICA DEL ÚLTIMO DÍA

18 de junio de 2026

Dicen que los finales siempre son emotivos. Pues bien, el de este curso ha sido emotivo, divertido, ruidoso, deportivo, musical y, sobre todo, extraordinariamente «pizzero».
Poco antes del segundo recreo, la AMPA desplegó una operación logística digna de una organización internacional y repartió pizza para todo el alumnado y profesorado del centro.
Y cuando decimos pizza para todo el mundo, queremos decir para TODO el mundo. Hubo tanta que muchos alumnos pudieron repetir, tripitir y, según fuentes no confirmadas, algún cuarto intento estuvo cerca de producirse. Durante unos minutos, las pistas deportivas parecían más una convención internacional de amantes de la mozzarella que un instituto.
Mientras las cajas vacías se acumulaban a velocidad de vértigo, el ambiente fue amenizado por el grupo de rock del centro, formado por tres profesores y un alumno de Bachillerato. El repertorio puso banda sonora a una mañana que ya apuntaba maneras. No todos los días se puede ver a docentes cambiando la tiza por las guitarras y demostrando que, además de corregir exámenes, también saben darle caña a los amplificadores.
Tras la contundente sesión gastronómica llegó el turno del deporte. Se disputó la gran final del torneo de Colpbol entre los equipos de 3.º ESO A y 2.º ESO B. El encuentro fue intenso, emocionante y muy competido, aunque finalmente el equipo de 3.º ESO A consiguió imponerse.
Pero la historia no terminaba ahí. Como en las grandes citas deportivas, quedaba el partido de exhibición: los flamantes campeones de 3.º ESO A contra un combinado de profesorado del centro. Una oportunidad única para comprobar si los años de experiencia podían imponerse a la juventud o si, por el contrario, la pizza recién ingerida iba a pasar factura a alguno de los contendientes. El resultado quedó en un segundo plano frente a las risas, el buen ambiente y las ganas de compartir un momento especial para despedir el curso.
Mención especial merece el excelente comportamiento del alumnado durante toda la jornada. En un día tan festivo, con música, deporte y cantidades industriales de pizza circulando por el instituto, el ambiente fue ejemplar. Además, y esto merece destacarse con letras mayúsculas, las pistas deportivas quedaron sorprendentemente decentes después del festín. No sabemos si fue fruto de la responsabilidad, de la eficacia organizativa o de un pequeño milagro de final de curso, pero el resultado fue digno de reconocimiento.
Desde el centro queremos agradecer de forma muy especial a la AMPA su enorme implicación, generosidad y trabajo para hacer posible una actividad que disfrutó toda la comunidad educativa. También queremos reconocer la magnífica labor de las dos profesoras de Educación Física, auténticas artífices de la organización del torneo y de que toda la jornada deportiva se desarrollara a la perfección.
Así termina un curso más: con pizza, rock, deporte, compañerismo y muchas ganas de disfrutar del merecido descanso. Ahora sí, se puede decir oficialmente que el verano ha comenzado.